domingo, 29 de noviembre de 2009

¿El contraejemplo del Darwinismo?

Decía Darwin que la supervivencia estaba hecha para el más fuerte entre todos...hoy he tenido la oportunidad de ver en vivo a, quizás, el único contraejemplo existente en este mundo. Hoy he visto en directo a Juan Carlos Navarro jugar al baloncesto.

He quedado absolutamente pasmado, fascinado, impresionado por la SUMA facilidad con la que un ser tan insignificante dentro de su contexto puede llegar a ser, a su vez, tan sumamente superior a todo lo que le rodea. No es fuerte, no es excesivamente rápido, no es alto...¿qué tiene entonces este hombre para fluir de esa manera sobre una cancha de baloncesto, para hacer que todo lo que hace parezca tan fácil y tan eficaz a la vez? ¿Qué tiene para que, en el momento en que simplemente pisa la pista, todo el partido gire alrededor de su figura? Yo diría para empezar que, básicamente, dispone de una cosa que puede parecer incluso obvia por el deporte del que hablamos pero que pienso que es realmente importante: simple y llana PUNTERÍA. Realmente es deslumbrante la facilidad que tiene para poner el balón dentro de la canasta, ya sea a base de triples, de penetraciones terminadas con la clásica bomba o simplemente de un rebote fortuito. Es como si tuviera un pacto hecho con el aro con el objetivo de que ambos sean felices, él por tener esa facilidad y el aro mismo por tener un compañero inseparable y que nunca le falla.

El otro factor que, en mi opinión, hace de él el jugador que es, es una sangre fría y un gusto casi sibilino por los retos. Se palpa perfectamente que cuando el partido está caliente, cuando las muñecas se encojen, cuando los árbitros se tragan el pito y los aficionados acaban con la salud de sus gargantas, él nota que ha llegado su momento. Es ahí cuando demuestra su sangre fría, su saber hacer, su peligro constante y su facilidad para ver canasta...¿tendrán algo que ver el aro y sus embrujos?

sábado, 28 de noviembre de 2009

Va por ti, Andrés

Hoy he decidido recordar unas palabras que puse en mi tablón de tuenti y que, no sé por qué, me he acordado de ellas y sobre todo de los buenos momentos que hemos pasado junto a este hombre. Aquí va de nuevo mi homenaje hacia él.

Hay estilos que pueden gustar, los hay serios, alocados...pero sin duda había un estilo que era ÚNICO. A Andrés se le podían críticar muchas cosas: desde su quizás no excesivo conocimiento baloncestístico hasta aquellos partidos quizás excesivamente diluidos en comentarios bromistas, pero lo que no se puede obviar es que, con sus más y sus menos, marcó un estilo propio, una forma de narrar y de entretener, acuñó términos básicos hoy día tanto en la narración deportiva ( ticki-tacka ) como en la propia vida real ( vaya piedra!! ) y, por encima de todo, nos acompañó a toda una generación amante del baloncesto por muchos de los momentos históricos de este deporte que tanto amamos: el robo y canasta de Michael Jordan en las finales del '98, las finales de San Antonio Spurs con Tim Siglo XXI Duncan y, por encima de todo, nos narró las aventuras de la mejor selección española ( y digo selección española, no selección española de baloncesto ) de este país. Por todo ésto y mucho más, Andrés, este tablón va dedicado a ti.


jueves, 26 de noviembre de 2009

La noche antes

¿Dormir más para estar descansado? ¿Dormir menos para estar más activo mentalmente? Éso para empezar...después podemos seguir con el ¿duermo igual que siempre o hago tal cosa para intentar dormir mejor? ¿Me levantaré mañana a la misma hora o más tarde? ¿Haré algo antes del examen o ya lo dejo y pruebo suerte? Una duda detrás de otra para al final obtener siempre el mismo resultado: pasar una noche jodida por los nervios, habiendo dormido poco y mal y deseando que llegue cuanto antes el examen y hacerlo ya de una maldita vez.

No creo que mis sensaciones el día ( y sobre todo la noche ) antes de un examen se desvíen mucho de la de los demás estudiantes universitarios de nuestro país ( y no digo del mundo por desconocimiento de la situación en el resto de países ). La cuestión es...¿qué diantres nos hace sentirnos así? De acuerdo que puede haber veces que la falta de estudio, la complejidad de la batalla ( sí sí, batalla no examen ) o la falta de tiempo para prepararnos nos creen ese estado de nerviosismo pero ¿por qué aparece cuando lo llevamos todo aparantemente bajo control? Quien crea conocer la respuesta....sepa por favor que tiene aquí a alguien dispuesto a escucharlo.

Buenas noches, o más bien el deseo de que lo sean.

PD: Dedico esta entrada a mi gran amigo Jeronimous ( www.noexajero.blogspot.com ), principal culpable de la aparición de este blog y de mis ánimos por escribir algo de vez en cuando. Un abrazo crack!!