viernes, 31 de diciembre de 2010

Se hará raro

00:30 de la noche. Estoy tumbado sobre una cama, con los pies colgando. Es su cama. Con un pijama enorme y cómodo, para qué negarlo. Cansado y mirándola. Qué guapa es. Sólo con ésto noto el cosquilleo subir desde la punta del pie hasta lo más arriba de mi cabeza. Me recorre por completo. Me espabila. Me hace consciente. Me hace sentir afortunado, me hace sentir feliz. Para que digan que no es bonito estar enamorado.

Mientras la miro, eleva su pierna y se sube a la cama. Allí de pie parece cubrirlo todo. Como si mi mundo fuera ella. Sólo ella en aquel instante. Me dice que se va a poner en el lado derecho de la cama. Como quieras, respondo. Ni que me importara el lado. Simplemente con dormir con ella no quepo en mí de gozo. Notar su pelo en mi cara. Su brazo reposando sobre mi pecho. Su pierna sobre la mía. Su respiración suave que agita la mía. Su beso cariñoso que consigue ponerme los pelos de punta.

A mitad de la noche me despierto y la observo. Ella no lo sabe, pero lo suelo hacer. Me gusta la sensación de mirarla estando dormida. Su cara completamente relajada. Su cuerpo totalmente lacio. Podría tirarme horas así. Observando una cosa tan bella. Infinitamente bella. Lo más bello que hay en el mundo. Al final sólo me sale una cosa. Acercarme a ella y abrazarla. Abrazarla hasta volver a dormirme de nuevo.

Mañana se hará raro. Muy raro. No tendré la maravillosa sensación de notarla a mi lado al despertar. No podré acariciarla. No podré buscar su mano. No podré besar su mejilla. No podré abrazarla. No podré notar sus besos. Pero mi móvil estará ahí. El bump estará ahí. Y, sobre todo, mis recuerdos estarán ahí. Porque no pienso quitarla de mi cabeza ni un segundo. Quiero pensar en ella constantemente. Y lo haré. Lo haré porque la quiero con toda mi alma :)

viernes, 24 de diciembre de 2010

Amigo

Hola amigo. Sólo quería darte las gracias por todo. Por estar a mi lado, por escucharme, por abrazarme, por cenar y tomar algo conmigo, por echarme una mano en los estudios, por emborracharte conmigo. Y también quería decirte que lo siento.

Sé que últimamente no ha sido demasiado fácil ser amigo mío. He tenido poco tiempo, he estado muy agobiado con un último de año de carrera totalmente absorbente. Con unas asignaturas, a veces, no demasiado interesantes. Con una empresa mal escogida. Sé que a veces tenías ganas de hacer algo y te he dicho que no ( Hola Manuel ). Sé que alguna vez habéis tenido ganas de que estuviera allí y no lo he estado ( Hola Jero, Mike y Juanan ). Sé que alguna vez me he tenido que ir antes de lo que me hubiera gustado ( Hola Sara y Jaime ). Y lo siento. Siento haber sido a veces arisco. A otros siento no haber podido veros tanto como me hubiera gustado a mí, y como os hubiera gustado a vosotros ( Hola Héctor, Javi y Oli ). Lo siento.

Y sé que no es necesario pero gracias, de verdad. Siempre he tenido claro que una de las cosas de las que más orgulloso puedo estar en la vida es de los amigos que tengo. Y desde luego que no habéis hecho mas que confirmármelo. Gracias por elegirme como amigo y gracias por dejarme que yo os eligiera a vosotros. Si en algún momento me he permitido el pequeño "lujo" de hacer las cosas que he dicho arriba es porque sabía que podía contar con vosotros, que no me fallaríais, que estaríais siempre conmigo. Y así ha ocurrido. Gracias, de verdad :)

sábado, 11 de diciembre de 2010

4 meses

4 meses. Dicho así, de una manera repentina, suena a poco. Y quizás lo sea, comparado con todo lo que viene detrás. Pero si me paro a pensarlo detenidamente, es increíble lo mucho que atesora.

4 meses de momentos. Momentos inolvidables, increíblemente especiales. Momentos de risas, momentos de bromas, momentos de intimidad. Momentos, en definitiva, de compartir todo con una persona. Suena bonito, ¿verdad?Pues lo es aún más. Entregarte a otra persona, hacerte partícipe de su vida y hacerle partícipe de la tuya. Enseñarle quién eres, cómo piensas, cómo sientes y cómo la quieres. Lo mejor es cómo se quedan esos momentos grabados en tu mente. Cierras los ojos...y ahí están. Una calle perdida. El viento moviendo su pelo. Las olas rompiendo en la orilla. Un mensaje. Una conversación. Una sonrisa. Una enorme sonrisa.

4 meses de lugares. Lugares que siempre estarán en mi recuerdo. Lugares donde, de repente, surgió la magia. Lugares donde, para siempre, permanecerá la llama del amor. El primer abrazo. El primer beso. Incluso cosas en principio más nimias como la primera caricia, las primeras miradas o mi primera cena con ella. Cosas nimias, ni pensarlo. Ningún momento con ella es nimio. Y todos esos momentos ocurrieron en algún lugar. Algún lugar que nunca olvidaré. Una playa de Nerja. Un chiringuito en Bolonia. Un faro en Trafalgar.

4 meses de conversaciones. Mensajes nocturnos, deseando las buenas noches. Mensajes recién comenzada la mañana, deseando los buenos días. Mensajes a todas horas. Cariñosos, graciosos, curiosos. Algunos largos, con un contenido que me llena de satisfacción. Otros cortos, breves pero intensos. Todos me marcan. Todos se graban en mi cabeza. Los puedo recitar de memoria, de tantas veces que los he leído. En la cama antes de dormir y soñar. Durante el día para hacer una pausa en el ajetreo cotidiano. En buenos momentos, para recordar porque estoy así. En malos momentos, para cambiar el chip y recuperar la alegría.

4 meses, en definitiva, de amor. 4 meses en los que he sentido cosas que nunca había sentido. 4 meses de descubrimientos sobre ella que me han sorprendido. 4 meses de compartir cosas. 4 meses de pasión. Pensaréis que 4 meses son pocos, pero joder, estos 4 meses han conseguido hacerme el hombre más feliz del mundo. Sólo deseo que tú te sientas igual :) Cuando leas esto espero estar contigo. Te sorprenderás por estar leyendo esta frase y sonreirás. Siento decirte que es lo último que vas a hacer antes de que te dé el beso más grande de tu vida. Bueno, la verdad es que no lo siento. Te quiero :)

martes, 7 de diciembre de 2010

Contigo

Tetería. Recostado sobre el cojín y absorbiendo el humo de la cachimba. Relajado y sonriente. La sonrisa desaparece cuando me llega un mensaje y lo leo. Me sentía agusto, pero todo eso se ha esfumado. Ahora todo lo que quiero es estar lejos de allí. Cerca de ella. Sé que ella no querría que me pusiera así, pero no puedo evitarlo. La quiero. Quiero verla bien. Quiero hacer todo lo posible para que sonría. Aunque me cueste la misma vida.

Mi habitación. Abro la puerta. Lo primero que veo es un peluche. Alargado, rojo, con forma de serpiente. Cara de bondad. Como la suya. Me sigo acordando de ella. Casi diría que me siento mal. Ahora no tendría que estar aquí sino a su lado. Dándole un abrazo. Cogiéndole la mano.

Ya no puedo hacer nada, pero quiero que me sienta allí con ella. Que cierre los ojos y me note a su lado. Que lea este mensaje y note mi abrazo. Que eso le haga recordar tantos y tan buenos momentos juntos. Sé que quizás no sea mucho, pero para mí es más de lo que nunca hubiera podido imaginar. Más de lo que nunca había soñado. Quizás, a veces, no esté a tu lado físicamente. Pero ten por seguro que no pasa ni una milésima de segundo sin que mi cabeza esté contigo. Porque te quiero y eres lo más importante que tengo :)