lunes, 28 de marzo de 2011

Por un momento así

Cuando uno se pone a reflexionar y pensar a oscuras, iluminado única y tenuemente por la luz de la pantalla, se da cuenta de que la vida no es mas que una simbiosis perfecta de momentos entrelazados. Momentos de estrés, momentos de pena, momentos de locura, momentos de alegría, momentos de dulzura, momentos de amor, momentos de pasión, momentos de felicidad. La clave está en exprimir cada uno de ellos. Sacarles todo su jugo. Disfrutarlos a más no poder. Porque son lo que te hace vivir. Porque son lo que conforma tu vida. Porque son lo que te desarrolla como persona.

Ronda. Alameda del Tajo. Muy cercanos al balcón de nombre innombrable. Detrás mía el parque, con sus arbustos atosigados por pequeñajos jugueteando con el balón. Delante mía, la inmensidad. El eterno cielo azul, brevemente franqueado por las verdes colinas que colindan con el majestuoso tajo. Afilado, árido, cortante. Excavado por un dios, un diablo o vete a saber qué fuerza de la naturaleza.

Ella subida en la pequeña muralla. Yo de pies. A su lado. Justo enfrente suya. Con los ojos clavados en los suyos, atrapados por la locura azul y marrón. Locura que me hace hervir por dentro, con la sangre llameando por mi ardiente corazón. Detrás nuestra suena música. Música de artistas desconocidos pero, en ese momento, sumamente agradable. Placentera.

Y, de repente, nuestros labios se unen. El tiempo se para, el viento deja de soplar, la música deja de sonar, los niños dejan de jugar. Sólo se escuchan su corazón y el mío, danzando al ritmo del amor, taquicárdicos pero increíblemente felices. Cuando se vuelven a separar, mi impresión es que ha pasado una eternidad. La realidad es que ha sido un momento. El tiempo vuelve a correr, el viento sigue soplando, la música sigue sonando, los niños siguen jugando. El mundo sigue igual. Pero ella y yo tenemos esa sonrisa. Bobalicones pero enamorados. Y por eso hay gente que pagaría. Por un momento así.

jueves, 10 de marzo de 2011

Un día más, pero no un día cualquiera

Aparcado en segunda fila. Enfrente de su portal. De repente la veo aparecer. Noto como mis mejillas tiran de mis labios y aparece en mi cara esa sonrisa. La sonrisa bobalicona de estar completamente enamorado. Abre la puerta, se sube. Nos damos un beso. Estoy con ella desde hace 10 segundos y ya me ha puesto los pelos de punta. Algo me dice que esta tarde va a ser especial, muy especial.

Huelin. Un parque, no el del oeste, con un lago. Le cuento mi día, mis últimas aventuras y ella me pone al día de sus andanzas. A ratos apoyo mi brazo sobre sus hombros, arropándola y acercándola a mí. A ratos la cojo de la mano y ambos avanzamos con un leve balanceo. Puede que sea indicativo de felicidad porque desde luego yo lo soy, y mucho. Interrumpimos nuestro paseo para sentarnos en un árbol. Torcido y doblado. Estoy detrás suya. Seguimos hablando. Te pido perdón. Admito que hubo algún momento donde no te escuchaba. No es que no quisiera, es que no podía parar de admirarte. Tan guapa, tan increíblemente guapa. Tan dulce. Tan risueña. De nuevo, consigues acelerar mi corazón.

Centro de Málaga. Próximo a la sala Möet, la pastelería Javi o el futuro museo Thyssen. Ahí está la tetería. Hacía mucho tiempo que no venía, de hecho ya casi ni la recordaba. Cosa que ya nunca va a volver a pasar. Momentos mágicos e inolvidables ocurrieron en esa tetería que, para mí, siempre será un lugar admirado y recordado. La luz tenue, las velas de colores ( más pequeñas de lo que yo recordaba ), los batidos y los crepes. Y su sonrisa claro. Cada vez que asoman sus dientes, cada vez que se estiran sus labios, cada vez que su mano se aprieta contra la mía, no puedo evitar temblar. Los escalofríos recorren todo mi cuerpo y el mundo se encoge. Se encoge hasta reducirse a los 2 :)

¿Y sabes qué? Hoy hacemos 7 meses y pensaba escribir algo que los resumiera, algo que te explicara cómo me siento. Cómo de bien quiero decir :) Pero no le veo sentido. Porque para mí lo bonito no son los 7 meses que he pasado junto a ti ( que lo son, y mucho ) sino todos los que me quedan por vivir. Para mí lo bonito es estar un fin de semana, un día, horas, minutos contigo. Formar parte de tu vida y que tú la formes de la mía. Que yo sea tu conguito y tu mi bizcochito :)

Te quiero Alba :)