No sé si os pasará, pero para mí desde luego la tarde del 31 de Diciembre, la tarde del último día del año, no es una tarde más. Es una tarde de pensamiento, de reflexión, de nostalgia ( bonito ideal Dani ;) ) y, por qué no decirlo, de esperanza e intriga sobre lo nuevo que nos vendrá.
Y hoy especialmente, la verdad es que es una tarde de felicidad. ¿Por qué, diréis? Sinceramente porque he estado pensando y repasando todos los momentos y experiencias que he vivido a lo largo de este último año y me ha costado mucho, bastante, encontrar malos momentos, momentos que desearía no haber vivido. Por el contrario, me es muy fácil recordar un buen puñado de situaciones en las que he disfrutado como un enano, en las que he vivido nuevas e inspiradoras experiencias, en las que he conocido países hasta ahora desconocidos para mí ( por favor, DEBÉIS ir a Italia ) y en las que, un año más, tengo la suerte de poder decir que tengo a un buen número de AMIGOS, sí con mayúsuclas, de los que soy plenamente consciente de poder disfrutar y de que no me fallarán en ningún mal momento.
Porque para mí, nada más importantes que todos esos momentos de charlas sobre las personas ( Hola Jero ;) ), de charlas sobre el amor y las relaciones ( Hola Manuel ;) ), de charlas sobre lectura y cotilleo ( Hola Maki, seguidora Number 1 ;) ) y, en definitiva, de charlas sobre la vida en general porque....¿Para qué está la vida sino para disfrutarla y desmenuzarla?
Feliz año nuevo a todos!!
Música eres tú
Hace 13 años