miércoles, 2 de diciembre de 2009

La felicidad

Hay días en los que a uno le apetece desfasar, hay días en los que te conviertes en un ser inmundo sin ganas de relacionarte con el resto de la sociedad, hay días en los que te apetece tranquilidad ( entiéndase por tranquilidad el ver una película o mantener una conversación agradable con los Nocturnos de Chopin sonando de fondo ) y hay días en los que uno, sencillamente, es feliz.

¿Por qué llega esa felicidad? Las razones son múltiples y variadas, pero sin duda alguna la recompensa de un arduo y duro trabajo bien hecho tiene bastante que ver. Son muchos los malos ratos, las horas de sueño de menos, los nervios pasados y las incógnitas sobre el resultado pero una vez que todo termina, que lo has dado todo y te has desfondado para conseguir tu objetivo, nada te hace sentir más satisfecho que el haber sido capaz de sacarlo todo adelante.

Y si encima la noche termina con unos amigos en una tetería, con una cachimba en una mano y en la otra una copa rellena de Pacharán, diciendo locuras...qué coño, ¿qué más se le puede pedir a la vida?

Un abrazo!!

1 comentario: