Sobre las 21:00 h. Granada. Mirador de San Nicolás. Ha costado llegar. Un día muy entretenido y divertido, pero también tremendamente cansado, en el Parque de las Ciencias. Un viaje en coche, madre mía que viaje, lleno de nervios y carcajadas. Y aún así nada comparable a lo que venía después. Por dónde diantres se entrará a la calle Elvira. Dónde estará la Granada 10. Mira aquí está. Pues vamos, subamos. Las tiendas moras y hippies, con sus cachimbas. Sus bolsos de cuero. Sus pareos. Su embriagante olor, su cautivadora esencia. Le gustan, se lo noto en la mirada. Esa mirada brillante y profunda, llena de curiosidad. Unida inseparablemente a esa sonrisa, mezcla de satisfacción, de felicidad y de agradecimiento por llevarla allí. Las gracias a ti Alba.
Cuando estuve allí hace poco más de un año, sabía que volvería. Pero esa vez, volvería con alguien muy especial para mí. Aquella vez, esas tiendas, esas teterías, ese ambiente me cautivó a mí. Sentía deseos de mirar hasta el último recoveco, deseos de guardar en mi memoria todos aquellos momentos. Quizás es porque querría contarlos y hablar de ellos. Pero nada comparado a estar allí contigo, recorriendo aquellas antiguas calles con tu mano pegada a la mía.Seguimos subiendo a nuestro ritmo, disfrutando de todo aquello. Una foto. Ese vestido hippy tan llamativo. Un bolso de cuero. Un cuadro con un poema árabe. De repente, la gente se hace menos numerosa y nos perdemos. Damos varias vueltas por aquellas calles sin encontrar el camino. ¿Pero sabes qué? Nunca he estado más tranquilo. Porque estoy contigo. Incluso perdido, cansado y sudado, la vida es maravillosa a tu lado. Podría perderme en el infinito, podría perderme en un agujero negro o en una escalera infinita de Escher, pero estando a tu lado sería feliz.
Porque esa es la palabra, gordi. Feliz. Felicidad. ¡Qué facil es decirlo, y qué difícil es alcanzarla! Supongo que es el objetivo de todo el mundo y uno, a lo largo de toda su vida, no para de hacer pesquisas, de intentar averiguar cómo se puede conseguir. Sin embargo, como con tantas cosas en su vida, uno sabe cuándo ha llegado realmente. Se da cuenta con sólo pararse a pensar un poco, de que realmente ya tiene todo lo que quería. Y se da cuenta, en el fondo, de lo sencillo que es conseguirla. Fíjate si es tan sencillo y complicado a la vez, que basta tener a mi lado a una persona como tú. Y por eso, y muchas cosas más, te dije aquella noche que lo nuestro sería duradero. Largo. Kilométrico. Infinito. Porque, ¿qué más da todo lo demás cuándo se es feliz? Te quiero amor :)
Música eres tú
Hace 13 años
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