Me despierto por la mañana y veo 2 rayos de luz. Uno procede de la ventana, del exterior. Del día que empieza a amanecer. El otro procede justo de mi lado. Es un rayo de luz que me hace estremecerme y desbordarme en los primeros segundos del día. Un sol. Una luna. El universo entero.
Poco después los 2 suben al coche. Jero y Miguel. Me dan una efusiva felicitación. Me gustan sus caras de felicidad. Por si no tenía suficiente, me la transmiten. Me entusiasma verlos así por mí. Se nota que son amigos. De los de verdad. Después vienen Juanan. Jaime. Y muchos más. Transcurriendo un día plagado de presentaciones de asignaturas. Relajado después de la locura de la semana anterior. Agradable, por qué no decirlo.
Sobre las 5 de la tarde. De nuevo la veo. Avalancha de besos nada más encontrarnos. Le acaricio la espalda y se echa sobre mí en la silla. Ni siquiera me da tiempo a colocarme cuando noto su cabeza apoyada en mi hombro. ¿Qué tal la mañana? Ay que penita! Uhhhhhh. Expresiones de conversaciones. Sacadas de contexto quizás no digan absolutamente nada. Pero cuando ella las pronuncia delante mía, con mis ojos clavados en los suyos y mis tímpanos vibrando con cada detalle de su armoniosa voz, dicen. Y mucho. Hasta ponerme los pelos de punta.
Tras la multitud de geniales regalos, toca paseo por el centro. Cada vez me sorprende más. Desprende vida y movimiento. A medio anochecer con las anaranjadas luces procedentes de las farolas. Precioso. Nos recorremos sus caches, paseando por librerías. De libros viejos, antiguos. De libros nuevos, a estrenar. Historias de terror, policíacas, thrillers. Poesía, teatro o literatura. Las historias de amor ni me molesto en mirarlas. Para qué. Si yo ya estoy viviendo la mía propia. Y sabe mejor que todas ellas. De hecho, sabe inmejorablemente bien.
1:35 de la madrugada. Me pongo a escribir este mensaje después de una cena y charla con buenos amigos. Amigos de muchos años y que lo serán por muchos más. Con la luz apagada y el silencio rodeándome, no puedo sino hacerme consciente de que ha sido un gran día. La gente a la que aprecio no ha parado de demostrarme cosas. Me enorgullece y me hace sentir bien. Los buenos amigos nunca sobran, y yo puedo decir que tengo bastantes. Aparte de un gran amor :)
Música eres tú
Hace 13 años