viernes, 31 de diciembre de 2010

Se hará raro

00:30 de la noche. Estoy tumbado sobre una cama, con los pies colgando. Es su cama. Con un pijama enorme y cómodo, para qué negarlo. Cansado y mirándola. Qué guapa es. Sólo con ésto noto el cosquilleo subir desde la punta del pie hasta lo más arriba de mi cabeza. Me recorre por completo. Me espabila. Me hace consciente. Me hace sentir afortunado, me hace sentir feliz. Para que digan que no es bonito estar enamorado.

Mientras la miro, eleva su pierna y se sube a la cama. Allí de pie parece cubrirlo todo. Como si mi mundo fuera ella. Sólo ella en aquel instante. Me dice que se va a poner en el lado derecho de la cama. Como quieras, respondo. Ni que me importara el lado. Simplemente con dormir con ella no quepo en mí de gozo. Notar su pelo en mi cara. Su brazo reposando sobre mi pecho. Su pierna sobre la mía. Su respiración suave que agita la mía. Su beso cariñoso que consigue ponerme los pelos de punta.

A mitad de la noche me despierto y la observo. Ella no lo sabe, pero lo suelo hacer. Me gusta la sensación de mirarla estando dormida. Su cara completamente relajada. Su cuerpo totalmente lacio. Podría tirarme horas así. Observando una cosa tan bella. Infinitamente bella. Lo más bello que hay en el mundo. Al final sólo me sale una cosa. Acercarme a ella y abrazarla. Abrazarla hasta volver a dormirme de nuevo.

Mañana se hará raro. Muy raro. No tendré la maravillosa sensación de notarla a mi lado al despertar. No podré acariciarla. No podré buscar su mano. No podré besar su mejilla. No podré abrazarla. No podré notar sus besos. Pero mi móvil estará ahí. El bump estará ahí. Y, sobre todo, mis recuerdos estarán ahí. Porque no pienso quitarla de mi cabeza ni un segundo. Quiero pensar en ella constantemente. Y lo haré. Lo haré porque la quiero con toda mi alma :)

viernes, 24 de diciembre de 2010

Amigo

Hola amigo. Sólo quería darte las gracias por todo. Por estar a mi lado, por escucharme, por abrazarme, por cenar y tomar algo conmigo, por echarme una mano en los estudios, por emborracharte conmigo. Y también quería decirte que lo siento.

Sé que últimamente no ha sido demasiado fácil ser amigo mío. He tenido poco tiempo, he estado muy agobiado con un último de año de carrera totalmente absorbente. Con unas asignaturas, a veces, no demasiado interesantes. Con una empresa mal escogida. Sé que a veces tenías ganas de hacer algo y te he dicho que no ( Hola Manuel ). Sé que alguna vez habéis tenido ganas de que estuviera allí y no lo he estado ( Hola Jero, Mike y Juanan ). Sé que alguna vez me he tenido que ir antes de lo que me hubiera gustado ( Hola Sara y Jaime ). Y lo siento. Siento haber sido a veces arisco. A otros siento no haber podido veros tanto como me hubiera gustado a mí, y como os hubiera gustado a vosotros ( Hola Héctor, Javi y Oli ). Lo siento.

Y sé que no es necesario pero gracias, de verdad. Siempre he tenido claro que una de las cosas de las que más orgulloso puedo estar en la vida es de los amigos que tengo. Y desde luego que no habéis hecho mas que confirmármelo. Gracias por elegirme como amigo y gracias por dejarme que yo os eligiera a vosotros. Si en algún momento me he permitido el pequeño "lujo" de hacer las cosas que he dicho arriba es porque sabía que podía contar con vosotros, que no me fallaríais, que estaríais siempre conmigo. Y así ha ocurrido. Gracias, de verdad :)

sábado, 11 de diciembre de 2010

4 meses

4 meses. Dicho así, de una manera repentina, suena a poco. Y quizás lo sea, comparado con todo lo que viene detrás. Pero si me paro a pensarlo detenidamente, es increíble lo mucho que atesora.

4 meses de momentos. Momentos inolvidables, increíblemente especiales. Momentos de risas, momentos de bromas, momentos de intimidad. Momentos, en definitiva, de compartir todo con una persona. Suena bonito, ¿verdad?Pues lo es aún más. Entregarte a otra persona, hacerte partícipe de su vida y hacerle partícipe de la tuya. Enseñarle quién eres, cómo piensas, cómo sientes y cómo la quieres. Lo mejor es cómo se quedan esos momentos grabados en tu mente. Cierras los ojos...y ahí están. Una calle perdida. El viento moviendo su pelo. Las olas rompiendo en la orilla. Un mensaje. Una conversación. Una sonrisa. Una enorme sonrisa.

4 meses de lugares. Lugares que siempre estarán en mi recuerdo. Lugares donde, de repente, surgió la magia. Lugares donde, para siempre, permanecerá la llama del amor. El primer abrazo. El primer beso. Incluso cosas en principio más nimias como la primera caricia, las primeras miradas o mi primera cena con ella. Cosas nimias, ni pensarlo. Ningún momento con ella es nimio. Y todos esos momentos ocurrieron en algún lugar. Algún lugar que nunca olvidaré. Una playa de Nerja. Un chiringuito en Bolonia. Un faro en Trafalgar.

4 meses de conversaciones. Mensajes nocturnos, deseando las buenas noches. Mensajes recién comenzada la mañana, deseando los buenos días. Mensajes a todas horas. Cariñosos, graciosos, curiosos. Algunos largos, con un contenido que me llena de satisfacción. Otros cortos, breves pero intensos. Todos me marcan. Todos se graban en mi cabeza. Los puedo recitar de memoria, de tantas veces que los he leído. En la cama antes de dormir y soñar. Durante el día para hacer una pausa en el ajetreo cotidiano. En buenos momentos, para recordar porque estoy así. En malos momentos, para cambiar el chip y recuperar la alegría.

4 meses, en definitiva, de amor. 4 meses en los que he sentido cosas que nunca había sentido. 4 meses de descubrimientos sobre ella que me han sorprendido. 4 meses de compartir cosas. 4 meses de pasión. Pensaréis que 4 meses son pocos, pero joder, estos 4 meses han conseguido hacerme el hombre más feliz del mundo. Sólo deseo que tú te sientas igual :) Cuando leas esto espero estar contigo. Te sorprenderás por estar leyendo esta frase y sonreirás. Siento decirte que es lo último que vas a hacer antes de que te dé el beso más grande de tu vida. Bueno, la verdad es que no lo siento. Te quiero :)

martes, 7 de diciembre de 2010

Contigo

Tetería. Recostado sobre el cojín y absorbiendo el humo de la cachimba. Relajado y sonriente. La sonrisa desaparece cuando me llega un mensaje y lo leo. Me sentía agusto, pero todo eso se ha esfumado. Ahora todo lo que quiero es estar lejos de allí. Cerca de ella. Sé que ella no querría que me pusiera así, pero no puedo evitarlo. La quiero. Quiero verla bien. Quiero hacer todo lo posible para que sonría. Aunque me cueste la misma vida.

Mi habitación. Abro la puerta. Lo primero que veo es un peluche. Alargado, rojo, con forma de serpiente. Cara de bondad. Como la suya. Me sigo acordando de ella. Casi diría que me siento mal. Ahora no tendría que estar aquí sino a su lado. Dándole un abrazo. Cogiéndole la mano.

Ya no puedo hacer nada, pero quiero que me sienta allí con ella. Que cierre los ojos y me note a su lado. Que lea este mensaje y note mi abrazo. Que eso le haga recordar tantos y tan buenos momentos juntos. Sé que quizás no sea mucho, pero para mí es más de lo que nunca hubiera podido imaginar. Más de lo que nunca había soñado. Quizás, a veces, no esté a tu lado físicamente. Pero ten por seguro que no pasa ni una milésima de segundo sin que mi cabeza esté contigo. Porque te quiero y eres lo más importante que tengo :)

domingo, 28 de noviembre de 2010

En un habitación

Entro a la habitación. Está hablando por teléfono. Primera sonrisa. Se ilumina mi cara. Se ilumina mi corazón. Le doy un beso en la mejilla y me tumbo en la cama. A su lado. Ella permanece de pies, supongo que inconsciente de que la miro. La observo. Me fijo en las reacciones de su cuerpo. Mueve las manos en el interior de sus bolsillos. Zarandea el pie apoyado sobre la cama. Ríe. Me gusta lo que veo. Le cojo la mano y le doy un beso. Quizás su piel se haya puesto de gallina. No lo sé. Sólo sé que la mía lo ha hecho.

Tumbado en la cama, con media pierna colgando. Ella tumbada a mi lado. Apoyado sobre un colchón de cojines. Levemente echada encima mía. Su cabeza en mi hombro. Su brazo en mi pecho. Su pierna rozando la mía. La noto respirar. Le acaricio el pelo. Le beso la nariz. Me inspira ternura. Amor. Joder cómo la quiero. Intento hacerle una foto. Aplicarle algún efecto. Hacer un rato el fanfarrón. Como si la foto me importara. Sólo quiero ver cómo sonríe. Cómo intenta tirarme de la cama. Cómo disfruta.

Historia de mi infancia. No de las más bonitas. Se empieza a reír de la forma en que lo he dicho. Me empiezo a reír yo también. De repente, los 2 estamos con lágrimas en los ojos. De alegría. De bienestar. Cómo me gusta verla así. Si por mí fuera, me pasaría el día diciendo tonterías para que nunca quitara ese gesto de su cara. Angelical. Celestial. Pero tengo la suerte de disfrutarlo en la tierra. A mi lado.

Cara rejuvenecida. Raya en medio. Me enseña recuerdos de su infancia. Me gusta seguir conociendo cosas de ella. Detalles que no conocía. Anécdotas que adoro descubrir. De repente, miro mi reloj y veo que es la hora. Me tengo que ir. Putos exámenes. Lo hago por obligación porque, si por mi fuera, no estaría apartado de ella ni un segundo. Me despido. A duras penas consigo sacar una sonrisa para que sea lo último que vea de mí. Me apena irme. Cuando me dirijo a mi coche, pienso en el examen. Lo maldigo. Lo odio. De repente, click. ¿Qué hago? ¿Por qué me estoy quejando, cuando tengo a la persona más maravillosa del mundo a mi lado? Te quiero :)

miércoles, 17 de noviembre de 2010

Viajes

Dos camas. Aunque en realidad sólo sirve una porque quiero, necesito que esté a mi lado. Notar su abrazo y abrazarla yo. Total oscuridad. No se distingue ni una sombra tibia. Total silencio. No se escucha ni el más remoto de los sonidos. La conversación se produce a susurros. En parte por no hacer más ruido de la cuenta y molestar. Pero en parte también porque hace la situación más ideal. Más suave. Más tranquila. Más relajada. Más espeluznante.

Cada vez que noto las minúsculas vibraciones provocadas en el aire por sus cuerdas vocales se me ponen los pelos de punta. La nuca, los brazos, la barriga, las piernas y hasta el pie. Todo mi cuerpo se estremece poco a poco y gradualmente. Como si un rayo lo fuera atravesando. Como si algo penetrara en mi interior. Supongo que es el amor. Recorre todos mis músculos, todas mis venas, hasta el último rincón de mi interior.

Dinosaurios. Animales protectores. Figuras de colores. Un crucero oriental. A simple vista parecen recuerdos de un viaje. Pero no, no lo son. Bueno, en realidad sí que lo son. Son momentos, anécdotas, curiosidades de un viaje muy especial que siempre será recordado. Un viaje a la confianza. Un viaje a la intimidad. Un viaje a descubrirse a sí mismo y a la otra persona. Sobre todo a ella. Lo mejor no es eso, sino comprobar cómo no para de fascinarme cada vez más.

Cuánto más creo que la conozco, más consigue sorprenderme. Siempre consigue sacarse algo de la manga. Un susurro. Un comentario. Una caricia. Una sonrisa. Esa sonrisa. La sonrisa. Ella no lo sabe, aunque creo que cada vez es más consciente. Esa sonrisa significa mucho para mí. Me gusta verla. Me encanta verla. Necesito verla. Cada vez más mi mundo consiste en verla sonreír.

3.30 de la mañana. Me siento a gusto. La miro. La quiero. Cuando estoy a punto de dormirme, cuando estoy a punto de perder la consciencia, lo noto. Un suave y breve roce de su mano con la mía. Todo mi cuerpo vuelve a verse inundado. El escalofrío lo llena todo. Estar lleno de amor es una auténtica pasada.

lunes, 1 de noviembre de 2010

Ángel

Apoyo un pie y después el otro. Tenso mis rodillas y tiro de mi peso. Me levanto un poco inestable. No es por lo que he bebido sino por el torrente de emociones que me embargan. Me despido con un gesto de mi mano y una sonrisa eterna, todo lo sincera que puedo hacer que sea. En ese momento, mi cabeza vuelve atrás. Mi cuerpo sigue allí, en medio de la calle desierta, pero mi mente vaga por los recuerdos de unas horas antes. Fabulosos. Deliciosos. Hipnotizantes.

Calle Larios. Montones de gente. Más que nunca quizás. Hombres lobo, vampiros, viudas negras y enfermeras satánicas. Recorro la calle. Cuando he llegado al final de repente pienso una cosa. Al principio me extraña. Después encuentro la razón. La última sensación es alegría. En todo el recorrido no había visto a nadie vestido de ángel. Pero me hago consciente de que no es que no los hubiera sino de que yo no los he visto. Cegado por la luz resplandeciente de un ángel oscuro. El que va a mi lado. Ayudándome a caminar por la calle esquivando los obstáculos que mi máscara no me deja ver. Lo que quizás ella no sabe en ese momento es que ese no es mi único paseo de esa noche. Por encima de todo; en algún lugar etéreo, superfluo, en el que nada importa, estoy haciendo mi camino hacia la felicidad. Pero lo mejor no es que haya encontrado el camino, sino que ya he llegado al final.

Moulin Rouge. No es el original. Ni falta que hace. Es un sitio pequeño, curiosamente decorado y lleno de gente. Suena la típica música de fiesta. Un poco de pop comercial y pachangueo. El ángel más bonito que haya visto nunca está allí también. Sin alas. Sin algún brillante. Pero más guapa que nunca. Y no es el legendario. La música no es su favorita, seguro que preferiría otro estilo. Pero quiero que se lo pase bien, que disfrute, que se divierta. No me importa hacer alguna tontería, decir alguna estupidez. Lo único que me importa es ver su sonrisa cada vez que la miro. Me encanta. Incluso bailo con ella. Es algo que me suele costar, no lo suelo hacer. Pero con ella todo da igual, nada importa. Pierdo la vergüenza, me lanzo, me hace sentir cómodo siempre. Siento la necesidad de darle un beso. Sabe delicioso. Seguro que soy el más feliz del Moulin Rouge.

Ford Fiesta. Verde. Asiento de copiloto. Cansado, con sueño, embobado. Contento, sonriente, a gusto. Le acaricio la pierna y le doy un beso, lo más suave que soy capaz. Me estremezco. No se lo digo, pero los pelos se me ponen de punta. Si una imagen vale más que mil palabras, este beso ha valido más que un millón de imágenes. Me traslada automáticamente a todos esos lugares que he visitado con ella. Todos esos lugares donde he vivido momentos muy especiales. Todos esos lugares que quedarán en mi memoria para siempre.

6.30 de la mañana. Me acuesto. Antes de desvanecerme sobre la cama, hago una última lectura. Buenas noches franki. Buenas noches ángel, mi ángel.

sábado, 23 de octubre de 2010

Revoloteo 2

Crack. De repente, tuvo que cerrar los ojos. Una luz cegadora, intensa y afilada cual arma arrojadiza, había penetrado a través del pequeño agujero. Sin saberlo, había roto la cáscara del huevo. Su hogar hasta ahora, su único hueco conocido en el mundo, el único sitio donde se sentía seguro y confiado. Por un momento dudó. Dudó mucho. Sintió miedo, inquietud, desconfianza e incluso podría decirse que un poco de melancolía. Había estado muy agusto allí, había ejercitado mucho la mente, había reflexionado sobre muchas cosas y, en definitiva, había madurado y crecido. Claro que aún tenía que hacerlo mucho más, enfrentarse al mundo que le esperaba ahí fuera.

Tras unos últimos esfuerzos para agrandar el pequeño orificio, su vía de salida y entrada a la vez, por fin estaba fuera. Su corazón parecía que fuera a estallar en cualquier momento. Había tenido muchas emociones en poco tiempo. Primero, la fuerza del deseo, la pasión por lo desconocido que le habían empujado a salir. Después, las dudas y la incertidumbre y, finalmente, la emoción. Latiendo a mil por hora, parecía querer salir de su cuerpo y vivir su propia aventura. Afortunadamente no ocurrió. Qué haría un pájaro, igual que un ser humano, sin su corazón.

No pudo evitar tener un escalofrío. La primera cosa que le desagradó del nuevo mundo fue la brisa. Una brisa penetrante, gélida e insistente que parecía querer dejarle las cosas claras nada más llegar. Sin embargo, no tenía nada que hacer ante el entusiasmo que le había despertado su alrededor. Multitud de tonos verdes, tantos que era incapaz de contarlos, parecían florecer en su retina. Quizás sea verdad que el verde sea el color de la esperanza. Al fin y al cabo, él estaba repleto de ella ahora mismo. Esperanza por vivir cosas inolvidables ahí fuera.

martes, 19 de octubre de 2010

Luz

7.30 de la mañana. Suena el despertador. Fastidia. Un despertar tan repentino no debe ser bueno. No ha sido una mala noche, pero algo extraño se nota. Me siento raro. La garganta irritada de la tos nocturna. La rodilla con molestias después de bastante tiempo. En principio, nada que una buena y agradable ducha no pueda solucionar. Pero no, hoy no. Parece que el cuerpo ha despertado caprichoso.

Pienso en ella. Es mi forma de evadirme, de quitarme todo lo negativo de la cabeza. Me vienen a la cabeza multitud de recuerdos, de momentos del día anterior. Miradas espontáneas, caricias de manos, gominolas con forma de osito. Un beso. Perdón, EL beso. Largamente esperado, deseado, ansiado. Creía que por eso había sabido tan bien. Pero no, es simplemente porque la quiero.

Me apetece sorprenderla. Que en un momento inesperado, a punto de empezar su rutina, sepa de mí. Quiero que saque su sonrisa allí donde esté. Que le vengan a la cabeza los mismos pensamientos que yo acabo de tener. Le mando un mensaje. Simplemente con mandarlo, me ilusiono bastante.

Después, el día sigue por los mismos derroteros. La monotonía me absorbe. Escucho explicaciones, algunas más interesantes, otras más somnolientas. Pero, de repente, Luz. Noto una pequeña vibración. Ha sido en la pierna, bolsillo derecho. Pero hubiera jurado que me ha subido por todo el cuerpo, llenándome por dentro hasta llegar al corazón. De repente vuelo de allí. Me voy a otro lugar. Desconocido, pero ni siquiera me fijo en él. Allí mismo, sin poder esperar un segundo más, saco el móvil. Abro el mensaje. Lo leo. Se acaba de arreglar todo mi día. Una enorme sonrisa aparece en mi cara. Me siento genial. Te quiero :)

jueves, 14 de octubre de 2010

Revoloteo 1

Estaba oscuro. Apenas había una extraña claridad, procedente de no se sabe muy bien dónde. En realidad estaba agusto. Desde que tenía conciencia, había estado allí. De haber sabido lo que significa la palabra existir, hubiera dicho que allí fue donde empezó a existir. Al principio era un ser extraño, prácticamente inexistente, carente de forma. Sin embargo, conforme habían ido pasando los meses, fue notando los cambios en su propio cuerpo. Cada día se veía más grande, más crecido, más consciente. A los lados le estaban apareciendo unas extrañas extremidades, cada segundo, cada día, más largas y poderosas. Pero lo que más le inquietaba estaba en el mismo lugar por dónde hablaba. Allí dónde las palabras surgían, donde era capaz de expresarse (aunque aún no sabía muy bien con quién), estaba apareciendo algo duro. Muy duro. Parecía indestructible, potente, capaz de destruir cualquier cosa.

Como ya he dicho, estaba agusto allí. Sin embargo...algo ocurría en su interior. Algo tiraba de él. De no se sabe muy bien dónde, surgían unas inmensas ganas de saber qué había allí fuera, al otro lado. Allí donde, a veces, parecían oírse sonidos extraños, mitigados por la dureza ennegrecida. Allí donde, a veces, parecían oírse sonidos semejantes a los que, raramente, era capaz de expulsar a través de la dureza que tanto le inquietaba. Allí donde, para ser sinceros, sabía que al final acabaría. Sabía que era su destino. Era demasiado inquieto, demasiado intrépido como para apaciguar esa curiosidad que hacía su corazón latir. Claro que por entonces él ni siquiera sabía que era eso del corazón. Y por supuesto que él tenía uno.

lunes, 11 de octubre de 2010

Flashes

Serranía de Ronda. Grandes montañas, a veces verdosas y a veces grisáceas, allí donde la altitud provoca la falta de oxígeno y va apagando la vida poco a poco. Salpicados por ese entorno, multitud de pueblecitos. Pequeños. Casi desaparecidos. Pocos habitantes. Preciosos. Merece la pena recorrerlos, darse una vuelta por sus ancestrales calles. Durante ese paseo, se echan de menos ciertas cosas. Sonrisas, abrazos, besos...en definitiva, amor. Y es ahí cuando aparecen los flashes.

Flashes. Recuerdos de momentos especiales, agradables, inolvidables. Momentos que han quedado guardados en mi memoria para siempre. Que me hacen sacar una sonrisa nada más pensar en ellos. Que me hacen ser feliz y darme cuenta de lo bonita que es la vida. Joder, que ganas de abrazarla. Mataría por hacerlo.

Benarrabá. Camino forestal. Pequeño hotel rural a un lado. Al otro unas impresionantes vistas del valle. Rodeando, infinidad de madroños, castaños y otros frutos. Añaden color al paisaje. Añaden vida a aquel entorno. La brisa sopla, suave pero insistente. FLASH. La abrazo, pasando mi brazo sobre su hombro. Acaricio su brazo con mi mano. La brisa mece su pelo, que se posa sobre mi piel. Se mueve, me hace caricias. Saben a gloria. No puedo evitar acercarla a mí y besar su frente. Quiero demostrarle todo mi cariño.

Benalauría. Centro del pueblo. En todos los lugares donde la vista alcanza, pequeñas casitas. Blancas, cuidadas, con flores, relucientes. Se respira tranquilidad, paz, bienestar. Miro al frente. Una calle angosta. Apenas un par de metros de ancho, con macetones plagados de rosas. Rojas. La flor del amor. FLASH. La tengo abrazada. Cara a cara. Mis manos acarician su cintura. Mis ojos miran a los suyos. Puedo ver dentro de ellos. Muy muy adentro. Ambos sabemos lo que pensamos, cómo nos sentimos. Conectamos, parecemos convertirnos en una sola persona. Me encanta la sensación de fundirme con ella, parecer que sólo somos uno. Y ahí están, un poco más abajo. Sus labios.

Ronda. Pleno centro histórico. La Maestranza. Un parque. Turistas, a montones. Me asomo al tajo, para ver las sumamente impresionantes vistas. Casi tan impresionantes como ella. Ni pensarlo, ya quisiera el tajo. A mi espalda el parador. Ventanas rodeadas de hiedra. Deben tener unas vistas increíbles, preciosas, muy románticas. FLASH. Una cama, los 2 tumbados. Una conversación. Difícil de iniciar para mí, sumamente fácil de seguir gracias a ella. Hablamos. Pensamos. No sería éste mal lugar para lo hablado.

miércoles, 6 de octubre de 2010

Reflejos

Más de medianoche. Un nuevo día ha empezado, aunque en realidad sigue siendo el mismo. Y esperemos que dure mucho. Hoy no es el tiempo quien establece la separación entre días, sino tú. En el momento en que me despida de ti, en el momento en que te dé el último beso, entonces habrá aparecido el nuevo día.

Parque. Históricamente bastante dejado, ahora remodelado. Usualmente vacío, hoy inundado por el ruido de personas anónimas. Da igual. La esencia sigue siendo la misma. Hojas, a mitad de camino entre el verde y el otoñal amarillo. Caminos de tierra deshechos, con agujeros formados por la lluvia incesante de este invierno pasado. Y, al fondo, el lago.

Oscuro. Terriblemente oscuro. Curiosamente, esa oscuridad le da su valor. Apenas se ve reflejada la luna. También los edificios colindantes, duplicados como por arte de magia sobre las suaves aguas. De tanto en cuanto, aparece alguna onda en el agua, rompiendo la monotonía. Son los patos. Patos salvajes, sin descanso en la noche. Cazando. Acostumbrados a vivir rodeados de visitantes.

Ellos hacen el único ruido que se oye esa noche. Además del ruido de besos. Y de abrazos. Y de sonrisas. Y de satisfacción, en definitiva. Es imposible estar más a gusto. El interior se remueve. Por un momento, parece que las ondas del lago se han traspasado a mi interior. Qué tontería. Simplemente es el corazón, que no para de latir incesante...

martes, 28 de septiembre de 2010

Entre olas y humo

Media tarde. En compañía y camino a un destino, joder qué destino. Y qué coño, menuda compañía.

Pequeña plazuela. Elevada sobre el nivel del mar, extrañamente verdoso para mí. Suave brisa, agradable, fresca pero sin molestar. Música de fondo. Mala, la verdad, pero no deja de ser una banda sonora para otro momento especial. Se empiezan a acumular estos momentos, cosa que me gusta. Indican felicidad, sensación de realización, placer. Los árboles suenan con sus hojas queriendo escapar de su esclavitud. La gente sube, baja, pasa, se para...da igual. Nada importa. Sólo quien está a mi izquierda. Lo que he descrito me parece bello, satisfactorio. Ni comparación con la persona que tengo a mi lado. Mirarla me conmueve, hace resurgir todo mi interior, sentimientos que quieren explotar hasta desatarse. Me muero por abrazarla y besarla. En ese momento se cruzan las miradas. Sale la sonrisa, automática, sincera, ilusionante.

Paseo marítimo. Pequeño saliente con rocas. Lo suficientemente grandes para sentarse y contemplar. Delante el mar, esta vez teñido de un suave color anaranjado procedente del atardecer. No puedo evitar cogerle la mano. Es mi forma de decirle cuánto estoy disfrutando, cómo de fascinado me hallo. Detrás la gente sigue paseando, algunos pescadores intentan hacer la tarde, ¿he dicho que me importen o me molesten? Sólo tengo pensamientos para algo. Noto su cabeza apoyada en mi hombro. La miro. Lo nota. De nuevo esa sonrisa. No puedo evitar besarla de nuevo. Paradisíaco lugar, eternamente recordado. Retratado por algunos segundos, etéreos para los que pasean, inmortales para mí.

Noche cerrada. Tetería. Mi tetería favorita. 3 amigos y yo. Cachimba, la primera en mucho tiempo. Absorbo el aire hacia mi interior y lo expulso. Cierro los ojos mientras lo hago. Cada soplido de humo que saco de mí me hace sentirme más satisfecho, más relajado, más feliz. ¿Por qué la vida es tan jodidamente maravillosa?

jueves, 23 de septiembre de 2010

Tú. Sí tú, sabes que te estoy hablando a ti. No mires detrás o a los lados, sabes que sólo quiero hablar contigo. La razón es muy sencilla. Simplemente, eres tú.

¿Quién eres tú? La persona más especial del mundo. Tú. Quien me quita horas de sueño, con pensamientos continuos que rondan mi cabeza sin parar. Todos positivos, por supuesto. Tú. Quién me provoca sonrisas constantes, espontáneas, surgidas de la nada cual efímera brisa que aparece para nunca volver. La diferencia es que estas sonrisas siempre vuelven. Cada que vez que pienso en ti. Tú. Quien me hace despertarme en mitad de la noche y acudir a mirar el móvil antes que otra cosa. Antes que ni siquiera pensar en cómo estoy. Cualquier atisbo de comunicación contigo es más importante, más ilusionante. Tú.

¿Quién eres tú? La persona con la que me perdería. Sin rasto de los demás, de nada, sólo el mundo para ti y para mí. Tú. Y yo. En una isla paradisiaca, en una playa virgen, en un atardecer rotundo, suave, perecedero ante nuestras miradas de armonía y tranquilidad. Tú. En mitad de la nada, al lado de las cataratas más pronunciadas del mundo, en mitad de la selva. Tú. Entre oasis, en el desierto de la felicidad y el bienestar. Tú. En cualquier parte del mundo. Tú. Eres mi mundo.

Tú. Tú. Tú. Para qué mas personas, más palabras. Simplemente, tú.

sábado, 18 de septiembre de 2010

Sobre esa voz

Cabo de Trafalgar. El sol prácticamente oculto en el horizonte. El poco que queda, cubierto por una densa capa de nubes. Ciertamente no es el mejor día para ver un atardecer. A quién le importa. Hay algo de ruido. Personas que hablan y ríen, tapando el sonido del bravo y salvaje mar chocando contra las piedras. A quién le importa. Mosquitos, muchos mosquitos, y con ganas de fastidiar. A quién le importa. Una buena compañía. La mejor. Agradable para hablar y reír, también para callar y observar. Agradable para abrazar y acariciar, también para callar y observar ( No, la repetición no es un fallo ). Cuán importante es, a veces, un silencio en el momento adecuado. Resumiendo, una compañía inmejorable. Eso sí que importa. Atardeceres hay muchos. Atardeceres con la mejor de las compañías, no tantos.

Finalmente, el sol ceja en su empeño de alumbrar. Deja paso a la oscuridad, la soledad. Sólo se escucha el mar en su continuo movimiento y...esa voz. Ya no es algo lejano, casi imaginario. Ahora es real como todo lo que hay alrededor. Se palpan los matices, la suavidad, los recovecos de cada palabra. Sinceramente, suena a melodía celestial. Cada frase fluye armoniosamente en al ambiente, llegando a mis orejas. De ahí al oído interno. De ahí a lo más profundo de mí.

¿Lo mejor? Que aún queda noche para seguir disfrutando de esa voz. Una cena. Un paseo. Cosas cotidianas, convertidas en momentos de lo más agradable. Obra y gracia de la voz. Caricias. Roces de dedos. Infinito bienestar. Felicidad absoluta. Lo que puede hacer una voz. Bueno, realmento miento. Si sólo fuera una voz...

martes, 14 de septiembre de 2010

Momentos de la noche

Hotel de la costa gaditana. 22.23 de la noche. Terraza con vistas al mar y a una piscina iluminada. San francisco sobre la mesa, dulce, muy dulce. El cielo totalmente ennegrecido, las estrellas no quieren aparecer hoy. Incluso la luna no aparece demasiado, difuminada por la leve niebla marina.

Se oyen voces apagadas por la lejania y el ambiente. No todas, a mi lado escucho una de un amigo muy especial, quizás el más especial de todos ellos. Y en mi cabeza, tan lejos en la distancia como cerca en mi interior, escucho otra voz. La más dulce de todas ellas. Hace pocas horas la he escuchado por primera vez por teléfono. Algo distinta, cambiada por los matices e irregularidades de la linea telefónica, pero tan agradable de escuchar como siempre.

Las expresiones utilizadas, la forma de pronunciar cada letra, cada vibración que sale de las cuerdas vocales. Todo queda grabado en mi cabeza. Recuperarlo es tan fácil como cerrar los ojos e imaginar. Ahi está. Justo delante. Puedo oír esa voz, notar el tacto de esa piel, notar la suavidad de ese cabello.

Y en pocas horas, todo será tangible. Donde antes había imaginación, habrá realidad. Quizás sean las horas más eternas que nunca he tenido que esperar.

miércoles, 8 de septiembre de 2010

Sensaciones y recuerdos

BOOM BOOM. El sol se pierde poco a poco en la línea del horizonte, el cielo pierde su color azulado para dar paso a un naranja intenso, el viento pierde su fuerza diurna cual pajarillo cansado de revolotear. Donde antes había olas, ahora hay una aterradora oscuridad.

BOOM BOOM. La música suena. Mezcla de suaves cantares de pájaros, esperando la tranquilizadora noche, y chill out. Relajante, muy relajante. Las conversaciones ajenas se diluyen en el camino hacia el oído. Todo lo que se escucha consiste en dos respiraciones, dos latidos.

BOOM BOOM. Carretera solitaria. Apenas coches. 130 km/h. Por encima, el cielo infinito lleno de estrellas que, esa noche, iluminan más de lo normal. Bonito indicador de que está terminando un día muy especial. Suena música. Mezcla de varios artistas, varios estilos. Me gusta. Bonita banda sonora para un día muy especial.

PIII PIII. 3:00 AM. Por encima, el techo de la habitación. En la mesita de noche, un móvil. Acaba de recibir un sms. Lectura lenta, prestando atención a cada una de las palabras. Todas saben genial, todas quedan grabadas en la memoria. Sonrisa enorme. Sensación de felicidad. Por delante, toda una noche maravillosa. No tanto como el día, eso sí.

martes, 9 de marzo de 2010

Injusticia

Hoy sólo quiero decir una cosa: la vida a veces es muy injusta con quien menos lo merece y con quien más esfuerzo hace para, precisamente, tratar de hacer de este mundo algo mejor. Sólo espero que las personas buenas de verdad jamás se cansen de ser esa maravillosa rara avis que son porque entonces estaremos perdidos. Y dios quiera que nos esforcemos en que eso no pase.

Buenas noches!

domingo, 7 de marzo de 2010

Ayo technology




She work it girl, she work the pole
She break it down, she take it low
She fine as hell, she about the dough
She doing her thing out on the floor
Her money money, she makin' makin'
Got the way she shakin'
Make you want to touch it, make you want to taste it
Have you lustin' for her,
go crazy face it

She's so much more than you're used to
She know's just how to move to seduce you
She gone do the right thing and touch the right spot
Dance in you're lap till you're ready to pop

She always ready, when you want it she want it
Like a nympho, the info
I show you where to meet her
On the late night, till daylight the club jumpin'
If you want a good time, she gone give you what you want

Baby It's a new age,
You like my new craze
Let's get together
Maybe we can start a new phase
The smokes got the club all hazy,
Spotlights don't do you justice baby
Why don't you come over here,
you got me saying

Aayooh
I'm tired of using technology,
Why don't you sit down on top of me
Aayooh
I'm tired of using technology
I need you right in front-- of me

In her fantasy, there's plain to see
Just how it be, on me, backstrokin',
Sweat soaking
All into my set sheets
When she ready to ride, I'm ready to roll
I'll be in this bitch till the club close
What should I do, on all fours
Now that that shit should be against the law
Different style, different move,
Damn I like the way you move
Girl you got me thinking about,
All the things I'd do to you
Let's get it poppin' shorty
We can switch positions
From the couch to the counters in my kitchen

Baby It's a new age,
You like my new craze
Let's get together
Maybe we can start a new phase
The smokes got the club all hazy,
Spotlights don't do you justice baby
Why don't you come over here, you got me saying

Aayooh
I'm tired of using technology,
Why don't you sit down on top of me
Aayooh
I'm tired of using technology
I need you right in front of me
Ooh she wants it, Ooh she wants it
Hmm she wants it, I got to give it to her
She wants it, Hmm she wants it
Hmm she wants it, I got to give it to her
I got to give it to her

Baby It's a new age,
You like my new craze
Let's get together
Maybe we can start a new phase
The smokes got the club all hazy,
Spotlights don't do you justice baby
Why don't you come over here, you got me saying

Aayooh
I'm tired of using technology
Why don't you sit down on top of me
Aayooh
I'm tired of using technology
I need you right in front of me

miércoles, 24 de febrero de 2010

Sobre perri

Estoy seguro de que estaréis de acuerdo conmigo en que una de las sensaciones más maravillosas que uno puede tener en la vida es el saber que hay una persona en la que en un momento determinado, en cualquiera, puedes confiar, a la que puedes abrirte, con la que puedes hablar o con la que, simplemente, puedes divertirte.

Pero hay veces...que la realidad incluso supera a la ficción. Un simple gesto, un cruce de miradas, un leve sonido emitido y todo entra en contacto entre las dos personas. Como por arte de magia, ambas saben lo que el otro quiere decir, lo que pasa en ese momento por su cabeza, lo que necesita oír y lo que necesita sentir. Afortunadamente, puedo decir que tengo a una persona así, a una amiga única.

Una persona sensible, culta, con la que se puede hablar de todos los temas, sin secretos ni juicios innecesarios, una persona a la que me abro de par en par y que nunca, en la vida, me ha defraudado en un momento jodido. Y los ha habido, pero ella siempre ha estado ahí. Una persona que siempre sabe lo que decir, que siempre sabe dar la palmadita en la espalda, que siempre sabe escuchar y aconsejar y que, por qué no decirlo, siempre sabe pegarse una buena fiesta, porque en la vida hay que pegarselas.

Una persona con la que no hay piques, con quien las cosas se dicen si hay que decirlas y con la que, tengo la total seguridad, compartiré amistad el resto de mis días. Sé que suena categórico pero estoy seguro, no me va a fallar ni yo le voy a fallar a ella. Ya no, es imposible, hay demasiada relación y demasiadas experiencias como para echarlas a perder...hay demasiado saber cómo es la otra persona y lo que necesita en todo momento.

Gracias por estar ahí perri, y gracias adelantadas por estar ahí el resto de mi vida. Tu amigo Evaristo.


domingo, 14 de febrero de 2010

Caín, de José Saramago

Entonces caín dijo, Si he entendido bien, el señor y satán han hecho una apuesta, pero job no puede saber que ha sido objeto de un juego entre dios y el diablo, Exactamente, exclamaron los ángeles a coro, A mí no me parece muy limpio por parte del señor, dijo caín, si lo que he oído es verdad, job, pese a ser rico, es un hombre bueno, honesto, y para colmo muy religioso, no ha cometido ningún crimen, pero va a ser castigado sin motivo alguno con la pérdida de sus bienes, tal vez, como tanta gente dice, el señor es justo, pero a mí no me lo parece, esto me hace recordar lo que le sucedió a abraham, al que dios, para ponerlo a prueba, ordenó que matara a su hijo isaac, en mi opinión, si el señor no se fía de las personas que creen en él, no veo por qué esas personas tienen que fiarse del señor, Los designios de dios son inescrutables, ni nosotros, ángeles, podemos penetrar en su pensamiento, Estoy cansado de esa cháchara de que los designios del señor son inescrutables, respondió caón, dios debería ser transparente y límpido como cristal en lugar de este continuo pavor, de este continuo miedo, en fin, dios no nos ama, Él fue quien te dio la vida, La vida me la dieron mi padre y mi madre, juntaron carne con carne y yo nací, no consta que dios estuviese presente en el acto, Dios está en todas partes, Sobre todo cuando manda matar, un solo niño de los que murieron abrasados en sodoma bastaría para condenarlo sin remisión, pero la justicia, para dios, es una palabra vana, ahora hará sufrir a job por una apuesta y nadie le pedirá cuentas, Cuidado, caín, hablas demasiado, el señor está oyéndote y tarde o temprano te castigará, El señor no oye, el señor es sordo, por todas partes se le alzan súplicas, son los pobres, los infelices, los degraciados, todos implorándole el remedio que el mundo les niega, y el señor les da la espalda, comenzó haciendo una alianza con los hebreos y ahora hace un pacto con el diablo, para esto no merece la pena que haya dios. Los ángeles protestaron indignados, amenazaron con dejarlo allí, sin empleo, con lo que el debate teológico terminó y las paces fueron más o menos restablecidas. Uno de los ángeles llegó incluso a decir, Creo que el señor apreciaría discutir contigo sobre estos asuntos, Tal vez algún día, respondió caín.

PD: Ese estilo tan particular de puntuación no es fallo o invención mía sino el estilo de Saramago, estilo que por cierto me encanta porque le da un dinamismo increíble a la lectura, al menos para mi gusto.

sábado, 13 de febrero de 2010

Cuando algo se va

- Silvano, tengo que hablar contigo.
- Dime.
- Ya sabes que llevo un tiempo con la rodilla fastidiada...y no puedo más. Sabes que me encanta, adoro ésto, pero creo que no merece la pena estar siempre fastidiado y preocupado por lo mismo.

Hace 4 años, sobre estas fechas, tuve esta conversación con mi entrenador de baloncesto por aquel entonces. Hace 4 años tuve que dejar de entrenar, tuve que dejar de jugar y, en definitiva, tuve que dejar de vivir el baloncesto. Por supuesto que me sigue gustando, lo sigo adorando y no hay partido que vea si puedo ( desde los actuales por la televisión hasta los grandes clásicos que se pueden conseguir por Internet ) pero....no es lo mismo. El baloncesto no es verlo sino jugar, pelearse con los rivales, picarse, sonreír cuando sabes que le estás ganando la partida a tu rival o apretar los huesos, los músculos y hasta el último recoveco de tu cuerpo cuando las cosas no van bien y tienes que llegar al cielo a base de intensidad.

Además hoy día soy capaz de hablar del tema con total naturalidad pero en su tiempo reconozco que fue duro, muy duro. Es más, quizá haya sido uno de los momentos más duros por los que he pasado en toda mi vida. Es complicado con 18 años hacerse a la idea de tener que dejar una de tus pasiones, una de las cosas con las que más disfrutas en la vida y, encima, debido a una lesión escondidiza y resbaladiza como pocas. Ve al gimnasio y verás cómo mejoras; y nada. Ve al fisio y date tal tratamiento y verás como mejoras; y nada. Haz natación y verás como mejoras; y nada. Nada, nada y nada, exactamente lo mismo que podía jugar. Nada. Y tú queriendo ayudar a tus compañeros, queriendo disfrutar...simplemente queriendo hacer eso que tanto te gusta y que tanto te hace pasar buenos ratos. Pero no puede ser, y plantearse eso con 18 años es un reto.

Afortunadamente, creo que hoy puedo decir que he superado ese reto. No puedo jugar al mismo nivel que antes ni puedo hacer entrenamientos habituales, pero echo mis pachangas con los amigos que al fin y al cabo, y como siempre en la vida, es lo más importante. Y con eso es con lo que me quedo, con la gente que conozco y con la que tengo buenas relaciones gracias al baloncesto y, por supuesto, con todos los buenos y malos momentos que he vivido practicándolo.

Por todo éso, gracias BA-LON-CES-TO.

lunes, 8 de febrero de 2010

Imágenes con vida

Siento no tener últimamente tiempo para nada, y cuando digo nada, es nada. No he podido ir al cine ( Clint Eastwood y su Invictus me llaman ), no he podido salir, no he podido jugar al baloncesto...no he podido hacer nada.

Durante este tiempo sólo he podido poneros alguna que otra canción de grupos que, a mi juicio, son bastante interesantes. Hoy no vengo a contar tampoco ninguna gran historia o reflexión. No. Lo que vais a ver no merece que ninguna efímera palabra, por muy bella o emotiva que sea, reste ni un ápice de vuestra concentración para esta imagen.

Hoy, más que nunca, una imagen vale más que mil palabras.


Un niño en la catástrofe que es Haití en estos días.

Buenas noches.

jueves, 4 de febrero de 2010

Confusión


Confusión, impaciencia, cansancio, desesperación...supongo que éstos son términos muy usados a lo largo de estos días en los que todo parece que no termina, que no se descansa, que no se disfruta.

¿No hay veces en las que parece que toda la vida se asemeja a esta hoja de papel?

domingo, 24 de enero de 2010

Lady Antebellum - Need you now



Picture perfect memories,
Scattered all around the floor.
Reaching for the phone cause, I can’t fight it any more.
And I wonder if I ever cross your mind.
For me it happens all the time.

It’s a quarter after one, I’m all alone and I need you now.
Said I wouldn’t call but I lost all control and I need you now.
And I don’t know how I can do without, I just need you now.

Another shot of whiskey, can’t stop looking at the door.
Wishing you’d come sweeping in the way you did before.
And I wonder if I ever cross your mind.
For me it happens all the time.

It’s a quarter after one, I’m a little drunk,
And I need you now.
Said I wouldn’t call but I lost all control and I need you now.
And I don’t know how I can do without, I just need you now.

Yes I’d rather hurt than feel nothing at all.
It’s a quarter after one, I’m all alone and I need you now.
And I said I wouldn’t call but I’m a little drunk and I need you now.
And I don’t know how I can do without, I just need you now.
I just need you now.
Oh baby I need you now.

sábado, 16 de enero de 2010

Splendor in the grass

Hoy no quiero hablar yo, dejo que sea la música la que hable y de camino os muestro un nuevo grupo que he descubierto hace poco y que me tiene entusiasmado.

Pink Martini - Splendor in the grass




I can see you're thinking baby
I've been thinking too
about the way we used to be
and how to star a new

Maybe I'm a hopeless dreamer
maybe I've got it wrong
but i'm going where the grass is green
if you like to come along

Back when i was starting out
I always wanted more
but every time I got it
I still felt just like before

Fortune is a fickle friend
I'm tired of chasing fate
and when I look into your eyes
I know you feel the same

All these years of living large
are starting to do a sin
I wont say it wasn't fun
but now it has to end

Life is moving oh so fast
I think we should take it slow
rest our heads upon the grass
and listen to it grow

Going where the hills are green
and the cars are few and far
days are full of splendor
and at night you can see the stars

Life's been moving oh so fast
I think we should take it slow
rest our heads upon the grass
and listen to it grow

martes, 5 de enero de 2010

Oslo, un lugar a visitar

Oslo, capital de Noruega. 454 km² de superficie, 575.475 habitantes....¿aburre verdad? Aburre porque son fríos y simples datos cuando, en realidad, estamos hablando de una ciudad muy viva, bonita y cosmopolita como pocas y a la que recomiendo hacer una visita ( eso sí, en verano ).

Yo, afortunadamente, tuve la suerte de ir este verano y quedé simplemente encantado con la ciudad. Es la capital de Noruega ( le reservo otra entrada al país en general ) pero no representa el típico concepto de capital que tenemos por estos lares puesto que es una ciudad de poco menos que medio millón de habitantes ( y, sin embargo, es la tercera ciudad más poblada de escandinavia sólo por detrás de Copenhague y Estocolmo ), con un ambiente urbano simplemente sensacional, donde se mezclan culturas, formas de ver la vida y gentes de distinta naturaleza.

Y diréis....sí, ¿pero qué puedo ver en Oslo? Por un lado tenemos el precioso casco urbano con una vida y un ajetreo que parecen de broma visto el frio que hace ( las aceras y carreteras son calefactadas para que la nieve no cuaje ), sobre todo en la artería principal de la ciudad, la calle Karl Johans Gate.


Simplemente dando un paseo por esta calle, podemos ver el parlamento noruego, la plaza central de la ciudad, algunos centros de ocio mítico como el Hard Rock Cafe o el Grand Cafe y, al final, el Palacio Real Noruego vigilado por la guardia suiza. También, a 2 pasos, tenemos el ayuntamiento de Oslo así como el Aker Brydge.


Es, precisamente en el Aker Brydge, donde se concentra todo el movimiento cosmopolita de la ciudad. Multitud, y de las de verdad, de restaurantes, locales de ambiente, pubs, discotecas, galerías de arte...y todo con un estilo modernista y chic con el que, personalmente, quedé encantado. Un sitio totalmente recomendable para perderse con un buen par de amigos durante una noche.


Otros de los lugares más destacados de Oslo, a la entrada de la ciudad, es el moderno edificio de la Opera. De reciente creación y ganador de varios premios de arquitectura internacional, la verdad es que tiene un diseño, al menos exterior, espectacular y muy atípico puesto que no suele ser habitual el que puedas pasear por el tejado de un edificio.


Por supuesto, no podía olvidarme de una de las joyas de la ciudad, el parque Vigeland. Un parque creador enteramente por el escultor noruego Gustav Vigeland y que es un continuo alegato a la vida y la muerte, con esculturas que representan todo el ciclo de la vida desde el nacimiento hasta el fallecer. Nada más que por ver el monolito central merece la pena. TOTALMENTE RECOMENDADO.


Otra de las maravillas con las que podemos disfrutar es el museo popular del pueblo noruego, donde podemos conocer las tradiciones y la forma de vivir de los noruegos desde tiempos remotos hasta nuestros días, superando dificultades como el frío, la nieve, la falta de alimento y muchas más. Llaman especialmente la atención los barcos vikingos ( mucho más grandes de lo que podáis imaginar ) y las antiguas iglesias noruegas o kirkes.


En definitiva, como véis, una ciudad llena de cosas por ver e interesante a más no poder pero pequeñita y, en mi opinion, ideal para disfrutar durante un puente o fin de semana algo más largo de lo habitual. No podréis hacer otra cosa sino disfrutar de su ambiente, de su estilo, de sus gentes y de toda la ciudad en general. Y, por supuesto, todo ésto abierto al mar como no podía ser de otra manera en Noruega.