00:30 de la noche. Estoy tumbado sobre una cama, con los pies colgando. Es su cama. Con un pijama enorme y cómodo, para qué negarlo. Cansado y mirándola. Qué guapa es. Sólo con ésto noto el cosquilleo subir desde la punta del pie hasta lo más arriba de mi cabeza. Me recorre por completo. Me espabila. Me hace consciente. Me hace sentir afortunado, me hace sentir feliz. Para que digan que no es bonito estar enamorado.
Mientras la miro, eleva su pierna y se sube a la cama. Allí de pie parece cubrirlo todo. Como si mi mundo fuera ella. Sólo ella en aquel instante. Me dice que se va a poner en el lado derecho de la cama. Como quieras, respondo. Ni que me importara el lado. Simplemente con dormir con ella no quepo en mí de gozo. Notar su pelo en mi cara. Su brazo reposando sobre mi pecho. Su pierna sobre la mía. Su respiración suave que agita la mía. Su beso cariñoso que consigue ponerme los pelos de punta.
A mitad de la noche me despierto y la observo. Ella no lo sabe, pero lo suelo hacer. Me gusta la sensación de mirarla estando dormida. Su cara completamente relajada. Su cuerpo totalmente lacio. Podría tirarme horas así. Observando una cosa tan bella. Infinitamente bella. Lo más bello que hay en el mundo. Al final sólo me sale una cosa. Acercarme a ella y abrazarla. Abrazarla hasta volver a dormirme de nuevo.
Mañana se hará raro. Muy raro. No tendré la maravillosa sensación de notarla a mi lado al despertar. No podré acariciarla. No podré buscar su mano. No podré besar su mejilla. No podré abrazarla. No podré notar sus besos. Pero mi móvil estará ahí. El bump estará ahí. Y, sobre todo, mis recuerdos estarán ahí. Porque no pienso quitarla de mi cabeza ni un segundo. Quiero pensar en ella constantemente. Y lo haré. Lo haré porque la quiero con toda mi alma :)
Música eres tú
Hace 13 años

